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De Cuba.

Papa Benedicto XVI ofició Misa en la Plaza de la Revolución

Papa Benedicto XVI ofició Misa en la Plaza de la Revolución

En una Misa oficiada en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, el Papa Benedicto XVI reconoció ante ciento de miles de cubanos, creyentes y no creyentes, que “en Cuba se han dado paso para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe”.

Benedicto XVI añadió que “es preciso seguir adelante”, y legitimó que “los creyentes ofrezcan una contribución a la edificación de la sociedad”.

Recordó al presbítero cubano Félix Varela, “educador y maestro, hijo ilustre de esta ciudad de La Habana, que ha pasado a la historia de Cuba como el primero que enseñó a pensar a su pueblo. El Padre Varela nos presenta el camino para una verdadera transformación social: formar hombres virtuosos para forjar una nación digna y libre, ya que esta transformación dependerá de la vida espiritual del hombre, pues ‘no hay patria sin virtud’”.

Añadió que “Cuba y el mundo necesitan cambios, pero estos se darán solo si cada uno está en condiciones de preguntarse por la verdad y se decide a tomar el camino del amor, sembrando reconciliación y fraternidad”.

Antes, el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana, agradeció en nombre de los católicos y de todo el pueblo de Cuba, que Benedicto XVI haya incluido a la Isla en este viaje a América.

Cientos de miles de cubanos dieron un caloroso recibimiento a Benedicto XVI en la Plaza de la Revolución. El Papa llegó a este histórico lugar a las 8:39 am (13:39 GMT).

Cuando llegó Su Santidad, ya estaba allí el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, y otros dirigentes del Partido Comunista de Cuba, así como del Gobierno, junto a las autoridades esclesiásticas.

Creyentes y no creyentes habían partido desde la Catedral de La Habana al amanecer de este miércoles en procesión con la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre hacia la Plaza de la Revolución, donde el Papa Benedicto XVI comenzó a oficiar una misa campal a las 9:00 am, hora local.

Sobre un auto, la imagen iluminada de la Virgen “Mambisa” fue saludada con aplausos por las calles de La Habana, donde al centenar de fieles que partió desde la Catedral se les fueron agregando los de otras parroquias, en una procesión que debía recorrer seis kilómetros, la más larga en décadas en Cuba.

Antes de su partida de La Habana rumbo al Vaticano, señalada para las 5:00 pm (22:00 GMT), Benedicto sostendrá un encuentro con el líder de la Revolución Fidel Castro, quien lo anunció en nuestro sitio en la noche del martes.

Reflexiones de Fidel Castro: Los tiempos difíciles de la humanidad

Reflexiones de Fidel Castro: Los tiempos difíciles de la humanidad

El mundo está cada vez más desinformado en el caos de acontecimientos que se suceden a ritmos jamás sospechados.

Los que hemos vivido un poco más de años y experimentamos cierta avidez por la información, podemos testificar el volumen de ignorancia con que nos enfrentábamos a los acontecimientos.

Mientras en el planeta un número creciente de personas carecen de vivienda, pan, agua, salud, educación y empleo, las riquezas de la Tierra se malgastan y derrochan en armas e interminables guerras fraticidas, lo cual se ha convertido -y se desarrolla cada vez más- en una creciente y abominable práctica mundial.

Nuestro glorioso y heroico pueblo, a pesar de un inhumano bloqueo que dura ya más de medio siglo, no ha plegado jamás sus banderas; ha luchado y luchará contra el siniestro imperio. Ese es nuestro pequeño mérito y nuestro modesto aporte.

En el polo opuesto de nuestro planeta, donde se ubica Seúl, capital de Corea del Sur, el presidente Barack Obama se reúne en una Cumbre de seguridad nuclear, para imponer políticas relacionadas con la disposición y uso de armas nucleares.

Se trata sin dudas de hechos insólitos.

Personalmente no me percaté de estas realidades por simple casualidad. Fueron las experiencias vividas durante más de 15 años desde el triunfo de la Revolución cubana -tras la batalla de Girón, el criminal bloqueo yanki para rendirnos por hambre, los ataques piratas, la guerra sucia y la crisis de los cohetes nucleares en octubre de 1962 que puso al mundo al borde de una siniestra hecatombe-, cuando llegué a la convicción de que marxistas y cristianos sinceros, de los cuales había conocido muchos; con independencia de sus creencias políticas y religiosas, debían y podían luchar por la justicia y la paz entre los seres humanos.

Así lo proclamé y así lo sostengo sin vacilación alguna. Las razones que hoy puedo esgrimir son absolutamente válidas y aún más importantes todavía, porque todos los hechos transcurridos desde hace casi 40 años lo confirman; hoy con más razón que nunca, porque marxistas y cristianos, católicos o no; musulmanes, chiítas o sunitas; libre pensadores, materialistas dialécticos y personas pensantes, nadie sería partidario de ver desaparecer prematuramente a nuestra irrepetible especie pensante, en espera de que las complejas leyes de la evolución den origen a otra que se parezca y sea capaz de pensar.

Gustosamente saludaré mañana miércoles a Su Excelencia el Papa Benedicto XVI, como lo hice con Juan Pablo II, un hombre a quien el contacto con los niños y los ciudadanos humildes del pueblo suscitaba, invariablemente, sentimientos de afecto.

Decidí por ello solicitarle unos minutos de su muy ocupado tiempo cuando conocí por boca de nuestro canciller Bruno Rodríguez que a él le agradaría ese modesto y sencillo contacto.

Fidel Castro Ruz

Marzo 27 de 2012

8 y 35 p.m.

Encuentro “muy cordial” entre el Papa y Raúl, dice vocero de la Santa Sede

Encuentro “muy cordial” entre el Papa y Raúl, dice vocero de la Santa Sede

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quien ofreció una conferencia de prensa en el Hotel Nacional de Cuba, donde se encuentran los periodistas acreditados, dijo que el clima del encuentro entre el Presidente Raúl Castro y el Papa Benedicto XVI fue “muy cordial y sereno” y se prolongó durante algo más de 40 minutos.

Añadió que en cuanto a los contenidos, “se trataron temas relacionados con la situación del país y las esperanzas de contribuir siempre al clima positivo del momento que el país está enfrentando”.

Dijo que Raúl informó sobre la situación del pueblo cubano, mientras que el Papa presentó las expectativas de la Iglesia, entre ellas propuso que el gobierno cubano valore declarar festivo el día de Viernes Santo del mismo modo que declaró festivo el día de Navidad después de que lo solicitase Juan Pablo II en su visita de 1998.

Lombardi dio a conocer cuáles han sido los regalos intercambiados entre Raúl y el Papa: el Presidente le obsequió una hermosa imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, tallada en madera de caguairán; el Sumo Pontífice trajo a La Habana un facsímil de un volumen muy antiguo de la Biblioteca Vaticana, la traducción latina de la Geografía, de Ptolomeo. “Este texto fue escrito en los primeros siglos después de Cristo, y tiene la cartografía de 1400, y también, un planisferio elaborado en 1530, donde aparece el continente americano y está indicada ya la presencia de Cuba”.

Lombardi evaluó la visita del Papa a la Isla de “muy positiva” y elogió especialmente la recepción que ha recibido el Sumo Pontífice desde su llegada, con el pueblo santiaguero saludándole en todo el recorrido desde el Aeropuerto Internacional Antonio Maceo hasta la Nunciatura de Santiago de Cuba.

Aunque no puede asegurar que el tema del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba se haya abordado en el encuentro entre ambos dignatarios, el Vocero reiteró la posición de la Santa Sede, contraria a este mecanismo de presión contra un pueblo.

 

Raúl recibe a Benedicto XVI en el Palacio de la Revolución

Raúl recibe a Benedicto XVI en el Palacio de la Revolución

El Presidente cubano Raúl Castro recibió al Papa Benedicto XVI en el Palacio de la Revolución, en La Habana, donde sostuvieron un encuentro que se prolongó por una hora, aproximadamente, e intercambiaron regalos, en un ambiente notablemente distendido.

El Sumo Pontífice arribó a la Plaza de la Revolución “José Martí”, a las 5:22 pm hora local (22:22 GMT), como marcaba la agenda en el segundo día de estancia de su Santidad en La Habana.

Poco después, ambos se dirigieron hacia el Palacio de la Revolución, donde saludaron las delegaciones de ambos países, entre los flashes de las cámaras de la prensa acreditada. Mientras, se escuchaba a Raúl comentándole a Su Santidad sobre los usos horarios entre La Habana y Nueva York, y que se había decidido esperar para cambiar al horario de verano en la Isla como cortesía al Sumo Pontífice, según la transmisión por TV de este momento protocolar.

Los dignatarios, reunidos en el Salón “Sol de Nuestra América”, del Palacio de la Revolución, abordaron temas concernientes en las agendas del gobierno de la Isla y la Santa Sede. Mientras Raúl conversaba con el Papa, José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente cubano, se reunía en otro salón con el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, y otros miembros de la delegación vaticana, entre ellos el monseñor Dominique Mamberti, Canciller de la Santa Sede.

Al concluir la reunión oficial, que tardó 52 minutos, ambos mandatarios intercambiaron regalos -el Presidente le obsequió una hermosa imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, tallada en madera de caguairán; el Sumo Pontífice trajo a La Habana un facsímil de un volumen muy antiguo de la Biblioteca Vaticana, la traducción latina de la Geografía, de Ptolomeo.. Luego, se dirigieron a  la escalinata del Palacio de la Revolución, donde dirigieron un saludo con el que cerró el encuentro.

Su Santidad, quien llegó al país invitado por el Gobierno cubano y la Conferencia de Obispos Católicos de la Isla, abordó uno de los autos de la delegación oficial vaticana, para continuar su agenda en La Habana. En la tarde-noche, se reuniría con autoridades religiosas en la Nunciatura Apostólica, que concluiría con una cena privada.

Al concluir el encuentro de Raúl y Benedicto XVI, en la Sala de Prensa, el Salón 1930 del Hotel Nacional, se anunciaba la presentación del Monseñor Federico Lombarti, vocero del Vaticano.

En la mañana del martes el Santo Padre visitó el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en la oriental provincia de Santiago de Cuba, a la cual llegó en la tarde de ayer procedente de México para iniciar una visita apostólica de tres días.

Al mediodía Benedicto XVI arribó al aeropuerto José Martí, de La Habana, donde inicia la segunda parte de su viaje pastoral a la nación antillana, el cual se extenderá hasta mañana.

La estancia de Benedicto XVI, realizada bajo el lema Peregrino de la Caridad, se enmarca en el Año Jubilar por el 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, considerada por los católicos la patrona de Cuba.

Luego de la misa ofrecida en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, el Santo Padre otorgó la Rosa de Oro a la Virgen de la Caridad del Cobre, distinción creada por el papa León IX en 1049 para distinguir a personalidades, instituciones y símbolos de la religión católica.

En su discurso de bienvenida al Papa en el Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, el presidente Raúl Castro recordó que el bloqueo económico que Estados Unidos impone a Cuba se ha recrudecido 14 años después de la primera visita papal, pese a lo cual la Isla continúa “cambiando todo lo que debe ser cambiado”, conforme a las aspiraciones y “libre participación” del pueblo en las decisiones transcendentes de la sociedad.

Raúl destacó que Cuba “nunca ha faltado al deber de compartir con los que tienen menos”, y que, en virtud de esa cooperación internacional, en una década “se ha devuelto o mejorado la visión a 2,2 millones de personas de bajos ingresos y se ha contribuido a enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos”.

 

Benedicto XVI visita el Santuario del Cobre

Benedicto XVI visita el Santuario del Cobre

Desde El Cobre, precursor de la rebeldía esclava en Cuba, el papa Benedicto XVI recordó hoy a los descendientes de esos hijos de Africa y a los haitianos, que aún sufren las consecuencias del terremoto de 2010.

Tras una eucaristía privada, el Sumo Pontífice subió como Peregrino de la Caridad al Santuario de la Virgen Mambisa, donde fue recibido por monseñor Dionisio García, arzobispo de esta ciudad y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, y monseñor Jorge Palma, capellán del recinto.

Ante los pies de la imagen de la deidad, el Santo Padre oró acompañado por su séquito personal y todos los obispos cubanos.

Al dirigirse a los hombres y mujeres concentrados frente a la Basílica, Su Santidad dijo que la presencia de la Virgen Patrona es un regalo del cielo para los cubanos, quienes encomendados a ella construirán el futuro por caminos de renovación y esperanza, por el mayor bien para todos.

Instó Benedicto XVI a seguir trabajando por la justicia, a ser perseverantes en medio de las más duras pruebas y a impedir que alguien les quite la alegría interior, tan característica del alma cubana.

Al finalizar sus palabras y recibir las muestras de admiración y respeto de los presentes, el Papa partió hacia el aeropuerto internacional Antonio Maceo para viajar hacia La Habana, donde continuará el programa de su visita hasta mañana.

En la mañana

Justo a las nueve y treinta de la mañana, hora local (14:00 GMT), acompañado por el Séquito Papal y el obispado cubano, el Santo Padre Benedicto XVI arribó a la Basílica Santuario de Nuestra Señora de la Caridad, ubicado en el pequeño poblado del Cobre, en la oriental provincia de Santiago de Cuba.

El auto en el que viaja su Santidad entró lentamente al atrio del Santuario, mientras la banda de tambores metálicos Steel Band interpretaba el Ave María de Shubert y la pieza Virgen Mambisa, dedicada a la Virgen de la Caridad.

El Sumo Pontífice llegó como humilde peregrino a la Basílica Menor para rezar a los pies de la Virgen de la Caridad, Reina y Patrona de Cuba, encender un cirio y lucrarse de las indulgencias del Año Jubilar, que se celebra con motivo del 400 aniversario del hallazgo en la Bahía de Nipe de la bendita imagen de la Virgen, y de su presencia en Cuba como un regalo de Dios.

Al igual que el Santo Padre, miles de fieles del país y del mundo han peregrinado hasta el pequeño poblado del Cobre para honrar a la Virgen y ganar las indulgencias del Año Jubilar.

La leyenda que acompaña la llegada de la Virgen a Cuba refiere que en 1612 dos hermanos descendientes de indígenas y un negrito de nueve o diez años, mientras buscaban sal en la bahía oriental de Nipe, divisaron la imagen flotando en el mar.

La población de aquel entonces consideró el hallazgo como un milagro, por lo que construyeron una ermita para proteger a la Virgen al borde de la mina, justo en el mismo sitio que ocupa en la actualidad. Este primer santuario se desplomó en 1906, como consecuencia de las explosiones y excavaciones en las minas.

No fue hasta el 8 de septiembre de 1927 que se levantó el actual Santuario del Cobre. Desde entonces, unas 500 personas acuden al lugar cada día, siendo así el mayor santuario de peregrinación de Cuba.

El 30 de diciembre de 1977 el Papa Pablo VI envió a Cuba como delegado suyo al cardenal Bernardín Gantín, portador de la Bula Papal. A partir de ese momento, el entonces Santuario Nacional se proclamó Basílica Menor.

La imagen de la Caridad del Cobre está estrechamente ligada a la historia de la Nación cubana, pues acompañó en los campos de guerra a las tropas del Ejército Libertador en su lucha contra la metrópoli española.

Precisamente, fueron los veteranos de la guerra de independencia de Cuba quienes escribieron al Papa Benedicto XV para que coronara a la Virgen de la Caridad como Patrona de Cuba. Recibieron una respuesta afirmativa el 10 de mayo de 1916.
El 24 de enero de 1998 el Papa Juan Pablo II coronó personalmente a la Virgen de la Caridad en la Plaza Antonio Maceo de la ciudad de Santiago de Cuba, durante su visita a la Isla.

Benedicto XVI llegó al Santuario luego de ser recibido este 26 de marzo con calidez y respeto por las más autoridades cubanas encabezadas por Raúl Castro, el pueblo santiaguero y peregrinos de otras provincias que vinieron a su encuentro.
El Santo Padre ofició su primera Misa en una plaza de la Revolución Antonio Maceo colmada por más de 200 000 personas al atardecer de este lunes.

A la celebración litúrgica, que estuvo presidida por la imagen original de la Virgen de la Caridad del Cobre, que por cuarta ocasión excepcionalmente salió de su santuario, asistió el presidente cubano Raúl Castro.

Programa de Benedicto

Santiago de Cuba, Martes 27 de marzo de 2012.

09.30 AM Visita al Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre de Santiago de Cuba.

10.30 AM Salida del aeropuerto internacional Antonio Maceo de Santiago de Cuba hacia La Habana.

La Habana, Martes 27 de marzo de 2012.

12.00 M Llegada al aeropuerto internacional José Martí de La Habana.

05.30 PM Visita de cortesía al Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República en el Palacio de la Revolución de La Habana.

07.15 PM Encuentro y cena con los obispos cubanos y el séquito papal en la Nunciatura Apostólica de La Habana.

La Habana, Miércoles 28 de marzo de 2012

09.00 AM Santa Misa en la Plaza de la Revolución de La Habana.

04.30 PM Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana.

05.00 PM Salida del aeropuerto internacional José Martí de La Habana.

(Tomado de la página oficial del Vaticano)

(Con información de Prensa Latina y Juventud Rebelde)

Discurso de Raúl Castro: “En nombre de la Nación, le doy la más calurosa bienvenida”

Discurso de Raúl Castro: “En nombre de la Nación, le doy la más calurosa bienvenida”

Palabras del Presidente cubano Raúl Castro al ofrecer la bienvenida en Santiago de Cuba a su Santidad Benedicto XVI.

Santidad:

Cuba lo recibe con afecto y respeto y se siente honrada con su presencia. Encontrará aquí a un pueblo solidario e instruido que se ha propuesto alcanzar toda la justicia y ha hecho grandes sacrificios.

De Martí aprendimos a rendir culto a la dignidad plena del hombre y heredamos la fraterna fórmula que seguimos hasta hoy: “con todos y para el bien de todos”.

Cintio Vitier, insigne intelectual y cristiano, escribió que “el verdadero rostro de la Patria… es el rostro de la justicia y de la libertad” y que “la Nación no tiene otra alternativa: o es independiente o deja de ser en absoluto”.

La potencia más poderosa que ha conocido la Historia ha intentado despojarnos, infructuosamente, del derecho a la libertad, a la paz y a la justicia. Con virtud patriótica y principios éticos el pueblo cubano ha hecho tenaz resistencia, sabiendo que ejercemos también un derecho legítimo cuando seguimos nuestro propio camino, defendemos nuestra cultura y la enriquecemos con el aporte de las ideas más avanzadas.

Sin razón, a Cuba se le calumnia, pero nosotros confiamos en que la verdad, de la que jamás nos apartamos, siempre se abre paso.

Catorce años después que el Papa Juan Pablo II nos visitara, el bloqueo económico, político y mediático contra Cuba persiste e, incluso, se ha endurecido en el sector financiero. Como aparece en el memorando norteamericano del 6 de abril de 1960, desclasificado décadas después, su objetivo sigue siendo (cito)      “… causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Sin embargo, la Nación ha seguido, invariablemente, cambiando todo lo que deba ser cambiado, conforme a las más altas aspiraciones del pueblo cubano y con la libre participación de este en las decisiones trascendentales de nuestra sociedad, incluidas las económicas y sociales que en casi todo el mundo son patrimonio de estrechas élites políticas y financieras.

Varias generaciones de compatriotas se han unido en la lucha por elevados ideales y nobles objetivos. Hemos enfrentado carencias, pero nunca faltado al deber de compartir con los que tienen menos.

Sólo como demostración de cuánto se podría hacer si prevaleciera la solidaridad, menciono que en la última década, con la ayuda de Cuba se han preparado decenas de miles de médicos de otros países, se ha devuelto o mejorado la visión a 2,2 millones de personas de bajos ingresos y se ha contribuido a enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos. Puedo asegurarle que, dentro de las modestas posibilidades de que disponemos, nuestra cooperación internacional continuará.

Santidad:

Conmemoramos el IV Centenario del hallazgo y la presencia de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, que lleva bordado en su manto el escudo nacional.

La reciente peregrinación de la Virgen por todo el país, unió a nuestro pueblo, creyentes y no creyentes, en un acontecimiento de gran significado.

Le aguardan Santiago de Cuba, que ha sido protagonista de gloriosos episodios en la historia de luchas de los cubanos por su definitiva independencia y también el poblado del Cobre, donde la Corona española tuvo que conceder la libertad a los esclavos sublevados en las minas, ochenta años antes de la abolición de tan infame institución en nuestro país.

Nos satisfacen  las estrechas relaciones entre la Santa Sede y Cuba, que se han desarrollado sin interrupción durante setenta y seis años, siempre basadas en el respeto mutuo y en la coincidencia en asuntos vitales para la Humanidad.

Nuestro gobierno y la Iglesia Católica, Apostólica y Romana en Cuba mantenemos buenas relaciones.

La Constitución cubana consagra y garantiza la plena libertad religiosa de todos los ciudadanos y, sobre esa base, el gobierno guarda buenas relaciones con todas las religiones e instituciones religiosas en nuestro país.

Santidad:

Hace casi veinte años que Fidel sorprendió a muchos al proclamar que “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre” concluyó.

Hay crecientes amenazas a la paz y la existencia de enormes arsenales nucleares es otro grave peligro para el ser humano. El agua o los alimentos serán, después de los hidrocarburos, la causa de las próximas guerras de despojo. Con los recursos que se dedican a producir mortíferas armas, podría eliminarse la pobreza. El desarrollo vertiginoso de la ciencia y la tecnología no se encuentra al servicio de la solución de los grandes problemas que aquejan a los seres humanos. Frecuentemente sirven para crear reflejos condicionados o para manipular a la opinión pública. Las finanzas son un poder opresivo.

En vez de la solidaridad, se generaliza una crisis sistémica, provocada por el consumo irracional en las sociedades opulentas. Una ínfima parte de la población acumula enormes riquezas mientras crecen los pobres, los hambrientos, los enfermos sin atención y los desamparados.

En el mundo industrializado, los “indignados” no soportan más la injusticia y, especialmente entre los jóvenes, crece la desconfianza en modelos sociales e ideologías que destruyen los valores espirituales y producen exclusión y egoísmo.

Es cierto que la crisis global tiene también una dimensión moral y que prevalece la falta de conexión entre los gobiernos y los ciudadanos a los que dicen servir. La corrupción de la política y la falta de verdadera democracia son males de nuestro tiempo.

En estos y otros temas apreciamos coincidencia con sus ideas.

Frente a tantos desafíos, Nuestra América se une en su soberanía e intenta una integración más solidaria para hacer realidad el sueño bicentenario de sus Próceres.

Su Santidad podrá dirigirse a un pueblo de convicciones profundas que le escuchará atento y respetuoso.

En nombre de la Nación, le doy la más calurosa bienvenida.

Muchas gracias.

Bienvenido a Cuba Su Santidad Benedicto XVI

Bienvenido a Cuba Su Santidad Benedicto XVI

Datos Biográficos de Su Santidad Benedicto XVI

Datos Biográficos de Su Santidad Benedicto XVI

Joseph Ratzinger, Papa Benedicto XVI, nació en Marktl am Inn, Alemania, el 16 de abril de 1927.

Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1951. Estudió filosofía y teología en la universidad de Münich y en la escuela superior de Filosofía y Teología de Freising. En 1953 se doctora en Teología.

Se desempeñó como catedrático de Dogmática y Teología Fundamental en la escuela superior de Filosofía y Teología de Freising y de Dogmática e Historia del Dogma en la Universidad de Ratisbona.

Nombrado Arzobispo de München und Freising el 25 de marzo de 1977 y consagrado el 28 de mayo de 1977. Fue creado Cardenal y publicado en el Consistorio del 27 de junio de 1977.

El 25 de noviembre de 1981 fue nombrado por Juan Pablo II Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Pontificia Comisión Teológica Internacional.

Juan Pablo II, el 6 de noviembre de 1998, aprobó la elección del cardenal Ratzinger como Vicedecano del Colegio cardenalicio, realizada por los Cardenales del Orden de los Obispos. El 30 de noviembre de 2002 aprobó su elección como Decano.

El 19 de abril de 2005, en Roma, fue elegido Sumo Pontífice. Inició solemnemente su ministerio de Pastor Universal de la Iglesia el 24 de abril de ese año.