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De Cuba.

Las dos Venezuela

Las dos Venezuela

Ayer hablé de la Venezuela aliada al imperio donde Posada Carriles y Orlando Bosch organizaron el brutal estallido de un avión de Cubana en pleno vuelo, que originó la muerte y la desaparición de todos sus pasajeros, incluido el equipo juvenil de esgrima que obtuvo todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano y del Caribe del que fue sede ese país, a los que hoy, cuando tienen lugar los Juegos Panamericanos en Guadalajara, se les recuerda con tristeza.

No era la Venezuela de Rómulo Gallego y Andrés Eloy Blanco, sino la del tránsfuga, traidor y ponzoñoso Rómulo Betancourt, envidioso de la Revolución Cubana, aliado al imperialismo, que tanto cooperó con las agresiones a nuestra Patria. Después de Miami, aquella propiedad petrolera de Estados Unidos fue el principal centro de la contrarrevolución contra Cuba; a él corresponde ante la historia una parte importante de la aventura imperialista en Girón, el bloqueo económico y los crímenes contra nuestro pueblo. De esa forma se inició la era tenebrosa, finalizada el día en que Hugo Chávez juró el cargo sobre la “moribunda constitución” que sostenía en sus manos temblorosas el ex presidente Rafael Caldera.

Habían transcurrido 40 años desde el triunfo de la Revolución Cubana y más de un  siglo de saqueo yanqui del petróleo, las riquezas naturales y el sudor de los venezolanos.

¡Muchos de ellos murieron en la ignorancia y la miseria impuesta por las cañoneras de Estados Unidos y Europa!

Existe por fortuna la otra Venezuela, la de Bolívar y Miranda, la de Sucre y una legión de jefes y pensadores brillantes que fueron capaces de concebir la gran patria latinoamericana de la cual nos sentimos parte y por la que hemos resistido más de medio siglo de agresiones y bloqueos.

“… impedir a tiempo con la independencia de Cuba  que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.”, reveló el Apóstol de nuestra independencia José Martí la víspera de su muerte en combate.

Entre nosotros se encuentra precisamente en estos días Hugo  Chávez, como quien visita un pedazo de la gran patria latinoamericana y caribeña, concebida por Simón Bolívar; él comprende mejor que nadie el principio martiano de que “… lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía”.

Conversé largamente con él ayer y hoy. Le expliqué el afán con que dedico las energías que me restan a los sueños de un mundo mejor y más justo.

No es difícil compartir sueños con el líder bolivariano cuando el imperio muestra ya los síntomas inequívocos de una enfermedad terminal.

Salvar la humanidad de un desastre irreversible, es algo que hoy puede depender simplemente de la estupidez de cualquier presidente mediocre de los que en las décadas más recientes han dirigido ese imperio e incluso de alguno de los cada vez más poderosos jefes del complejo militar industrial que rige los destinos de ese país.

Naciones amigas de creciente peso en la economía mundial por sus avances económicos y tecnológicos y su condición de miembros permanentes del Consejo de Seguridad  como la República Popular China y la Federación Rusa,  junto a los pueblos del llamado Tercer Mundo, en Asia, África y América Latina, podrían alcanzar ese objetivo. Los pueblos de las naciones desarrolladas y ricas, cada vez más esquilmados por sus propias oligarquías financieras, comienzan a desempeñar su papel en esa batalla por la supervivencia humana.

Mientras tanto el pueblo bolivariano de Venezuela se organiza y se une para enfrentar y derrotar la nauseabunda oligarquía al servicio del imperio que pretende asumir de nuevo el gobierno de se país.

Venezuela por su extraordinario desarrollo educacional, cultural, social, sus inmensos recursos energéticos y naturales, está llamada a convertirse en un modelo revolucionario para el mundo.

Chávez, que surgió de las filas del Ejército Venezolano; es metódico e incansable. Yo lo he observado durante 17 años desde que visitó por primera vez a Cuba. Se trata de una persona sumamente humanitaria y respetuosa de la Ley; jamás ha tomado venganza contra nadie. Los sectores más humildes y olvidados de su país le agradecen profundamente que por vez primera en la historia haya una respuesta a sus sueños de justicia social.

Veo con claridad, Hugo -le dije- que la Revolución Bolivariana en brevísimo tiempo puede crear empleo, no solo para los venezolanos sino también para sus hermanos colombianos, un pueblo laborioso, que junto a ustedes luchó por la independencia de América, un 40 % del cual vive en la pobreza y una parte importante en estado de pobreza crítica.

Sobre estos y otros muchos temas tuve el honor de conversar con nuestro ilustre visitante, el símbolo de la otra Venezuela.

 

Fidel Castro Ruz

Octubre 18 de 2011

10 y 15 p.m.

Reflexiones De Fidel: La voluntad de acero (Segunda Parte y final)

Reflexiones De Fidel: La voluntad de acero (Segunda Parte y final)

Cuando en 1976 tuvieron lugar los más graves actos de terrorismo contra Cuba y de modo especial la destrucción en pleno vuelo de la nave aérea cubana que despegó de Barbados con 73 personas a bordo -entre ellos pilotos, aeromozas y personal auxiliar que prestaban sus nobles servicios en esa línea, el equipo juvenil completo que había obtenido todas las medallas de oro que se disputaban en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de esgrima, los pasajeros cubanos y de otros países que viajaban confiados en aquel avión-, los hechos provocaron tal indignación, que en la Plaza de la Revolución se reunió para despedir el duelo, la más extraordinaria y apretada  concentración que he visto jamás y de la cual ha quedado constancia gráfica. Las escenas de dolor fueron y son todavía imborrables. Tal vez ningún dirigente de Estados Unidos, y muchos en el mundo no tuvieron posibilidad de verlas. Sería ilustrativo que tales escenas fuesen divulgadas por los medios masivos para comprender bien  las motivaciones de  nuestros heroicos combatientes antiterroristas.

Bush padre era ya un importante oficial de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, cuando estos  recibieron la misión de organizar la contrarrevolución en Cuba. La CIA creó en la Florida su más grande base de operaciones en el hemisferio occidental. Ella se responsabilizó con todas las acciones subversivas realizadas en Cuba, incluidos los intentos de asesinato contra los líderes de la Revolución y se responsabilizó con los planes y cálculos que de haber tenido éxito habrían significado un enorme número de bajas por ambas partes dada la decisión de nuestro pueblo,  demostrada en Girón, de luchar hasta la última gota de sangre. Bush nunca entendió  que la victoria de Cuba salvó muchas vidas, tanto cubanas como norteamericanas.

El crimen monstruoso de Barbados se produjo cuando ya él era jefe de la CIA, casi  con tanta autoridad como el Presidente Ford.

En junio de ese año convocó en Bonao, República Dominicana, una reunión para crear la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, con la supervisión personal de Vernon Walters, entonces Director adjunto de la CIA. Obsérvese bien: “Organizaciones Revolucionarias Unidas”.

Orlando Bosch y Posada Carriles, agentes activos de esa institución fueron designados como líderes de esa organización. Se inicia así una nueva etapa de actos terroristas contra Cuba. El 6 de octubre de 1976, Orlando Bosch y Posada Carriles, personalmente dirigen el sabotaje para hacer estallar en pleno vuelo el avión de cubana.

Las autoridades de Barbados arrestaron a los cuatro implicados y los remitieron a Venezuela.

El escándalo fue tan grande que el gobierno de ese país entonces aliado de Estados Unidos y cómplice de sus crímenes dentro y fuera de Venezuela no tuvo otra alternativa que ponerlos a disposición de los tribunales venezolanos.

La Revolución Sandinista triunfó en julio de 1979. La sangrienta guerra sucia promovida por Estados Unidos estalló en ese país. Reagan era ya Presidente de Estados Unidos.

Cuando Gerald Ford sustituyó a Nixon, era tal el escándalo provocado por los intentos de asesinatos a líderes extranjeros que prohibió la participación de funcionarios norteamericanos en tales acciones. El Congreso negó los fondos para la guerra sucia en Nicaragua. Hacía falta Posada Carriles. La CIA, a través de la llamada Fundación Nacional Cubano Americana, sobornó con abundantes sumas a los carceleros pertinentes y el terrorista salió de la prisión como un visitante más. Trasladado con urgencia a Ilopango, El Salvador, no solo dirigió los suministros de armas que provocaron miles de muertes y mutilaciones a los patriotas nicaragüenses, sino que también, con la cooperación de la CIA, adquirió drogas en Centro América, las introdujo en Estados Unidos y compró armas norteamericanas para los contrarrevolucionarios nicaragüenses.

En aras del espacio omito numerosos datos de la  brutal historia.

No es posible comprender por qué el ilustre Premio Nobel que preside el Gobierno de Estados Unidos, se complace en reiterar la estúpida idea de que Cuba es un país terrorista, mantiene en cárceles aisladas y en condiciones inhumanas a los cuatro antiterroristas cubanos, sanción que hoy no se aplica a ningún ciudadano de otro país adversario de Estados Unidos, menos aún si ninguna fuerza militar norteamericana admite haber sido puesta en riesgo alguno por ellos, y prohíbe a René regresar a su patria y al seno de su familia.

El mismo domingo 9 de octubre en que René transmitió su valiente mensaje al pueblo de Cuba, grabó y filmó otro fraternal “Mensaje a Fidel y Raúl”. Por consejo de Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, no se publicó ninguno de los mensajes hasta que el Oficial de Probatoria de la Corte Federal de la Florida, le comunicara formalmente las condiciones que le imponía en los tres años de “libertad supervisada”.

Cumplido ya ese requisito me complace informar a nuestro pueblo el contenido textual de ese mensaje que tanto honra a nuestros héroes y expresa su comportamiento ejemplar y la voluntad de acero:

Querido Comandante:

Primero que todo un abrazo, mi agradecimiento, el sentimiento de aprecio no solamente por todo el apoyo que ha volcado usted sobre nosotros, por la forma en que ha movilizado a todo un pueblo y ha movilizado la solidaridad internacional a favor del caso nuestro, sino, en primer lugar, por habernos servido de inspiración, por haber sido el ejemplo que hemos seguido durante estos 13 años y por haber sido para nosotros una bandera tras la cual nunca íbamos a dejar de marchar.

Para nosotros esta misión no ha sido más que la continuación de todo lo que han hecho ustedes, de lo que la generación suya hizo por el pueblo cubano y por el resto de la humanidad.

Para mí es un placer enorme enviarle este mensaje, enviarle el abrazo temporal, que irá por esta vía, porque sé que nos daremos un abrazo finalmente; por mucho que intenten nuestros adversarios impedirlo, sé que nos vamos a dar ese abrazo.  Sé que los Cinco regresaremos porque usted lo prometió y porque ha movilizado la energía, lo mejor de la humanidad, la voluntad de todo el mundo para que eso suceda.

Para nosotros es un honor servir a la causa que usted inspiró en el pueblo de Cuba, ser seguidores de usted, seguidores del camino que usted y Raúl abrieron, y nunca dejaremos de ser merecedores de esa confianza que ustedes depositaron en nosotros.

A los dos, a usted, Fidel, a Raúl que ahora nos guía en esta nueva etapa difícil, compleja pero gloriosa en que estamos enfrascados para romper la dependencia económica que nos ata todavía y que impide que logremos construir la sociedad que queremos, les envío un abrazo de parte de los Cinco, les digo que siempre tuvimos confianza en ustedes.  Cuando estábamos solos en el hueco, cuando estábamos incomunicados, cuando no recibíamos noticias, cuando mis cuatro hermanos no sabían nada de su familia porque no se les podía decir, siempre tuvimos confianza en ustedes, siempre supimos que ustedes no abandonarían a sus hijos, porque siempre supimos que la Revolución nunca abandonaba a quienes la defendían.  Por eso es que merece ser defendida y por eso es que siempre lo haremos.

Y aunque no estoy seguro de que merezcamos todos los honores que se nos han hecho, sí le puedo decir que el resto de vida que nos queda será dedicado a merecerlo, porque ustedes nos inspiran, porque ustedes son la bandera que nos enseñó cómo comportarnos y hasta el fin de nuestros días trataremos de ser merecedores de la confianza que ustedes depositaron en nosotros.

Para mí ahora esto es una trinchera en la que seguiré en el mismo combate a que ustedes me convocaron y voy hasta el final, hasta que se haga justicia, a seguir sus órdenes, a hacer lo que haya que hacer.

Y les digo a Fidel y a Raúl: ¡Comandantes, los dos, ordenen!

 

Fidel Castro Ruz
Octubre 17 de 2011
10 y 35 p.m.

Reflexiones de Fidel: La voluntad de acero (Primera parte)

Reflexiones de Fidel: La voluntad de acero (Primera parte)

Granma y Juventud Rebelde, órganos de prensa del Partido y de la Juventud, publicaron hace dos días, el viernes 14 de octubre, un valiente y enérgico mensaje al pueblo de Cuba del Héroe de la República René González, tras culminar la odiosa e injusta sanción de 13 años, separado, como los restantes cuatro héroes que cumplen sanciones más prolongadas en cárceles distantes cientos de millas unas de otras. Ni un instante falló la inconmovible firmeza de cada uno de ellos, aún cuando estuvieron reiteradas veces en celdas de castigo, verdaderas sepulturas, sin espacio alguno para moverse, tal como lo decidió la “justicia yanki”, sin delito ni prueba alguna. Si en algo no se equivocó tal “justicia” fue en la selección del tipo de hombres que estaba castigando.

A René, adicionalmente, le prohibieron durante tres años regresar a su Patria junto a sus familiares y a su pueblo. Deberá permanecer en el territorio del país que le impuso tan injusto castigo.

Para todos, y particularmente para los que hemos vivido años críticos de la historia de nuestra Patria, las palabras de René calaron profundamente.

“El hecho de que yo esté ahora fuera de la cárcel -expresó- solamente significa que se agotó una avenida de abusos al que había sido sometido [...] todavía tenemos cuatro hermanos a los que tenemos que rescatar y que necesitamos que estén junto con nosotros, con sus familiares; que estén entre ustedes dándoles lo mejor de sí…”

“Para mí esto es solamente una trinchera, un lugar nuevo en el que voy a seguir luchando para que se haga justicia y los Cinco podamos regresar junto a ustedes.”

“…a todos los que en estos años nos han acompañado en todo el mundo, que han sido miles, a través de los cuales hemos podido poco a poco ir rompiendo este bloqueo informativo, ir rompiendo el silencio que las grandes corporaciones de la prensa han hecho sobre el caso, les extiendo, de parte de los Cinco, mi más profundo agradecimiento, mi compromiso de seguirlos representando a ustedes como se lo merecen, que en definitiva es lo que estamos haciendo los Cinco, porque no somos solamente Cinco, somos un pueblo completo que ha resistido durante 50 años, y gracias a eso es que nosotros estamos resistiendo todavía [...] y nunca les vamos a fallar y siempre estaremos a la altura que ustedes se merecen.”

Las palabras sinceras, firmes y enérgicas de René, el tono de la voz inconfundible de un luchador que soportó 13 infinitos años de brutal e injusto castigo sin vacilar un segundo, son realmente impresionantes.

La tiranía imperial no podrá sostener sus groseras mentiras sobre la injusticia cometida contra los Cinco Héroes antiterroristas cubanos. No importa cuán pérfidamente los medios de información bajo su control se esmeren en presentarlos como agentes y espías que ponían en riesgo la seguridad de Estados Unidos. El Presidente de la Asamblea Nacional y el prestigioso abogado José Pertierra se han encargado de pulverizar las groseras calumnias yankis sobre los heroicos antiterroristas cubanos.

A mi mente viene el recuerdo de la batalla victoriosa de nuestro pueblo por el regreso al seno de su familia y a su Patria del niño Elián González. Ante la monstruosa conducta de la mafia contrarrevolucionaria cubana de Miami y su desacato a las autoridades del país, el propio Presidente de Estados Unidos en ese momento, Bill Clinton, se vió forzado a enviar fuerzas de seguridad, para imponer las leyes norteamericanas a los grupos fascistas que las desacataban e incendiaban símbolos y banderas de ese país, encabezados entre otros por la “loba feroz” Ileana Ros, que hoy es nada menos que la Presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y dicta pautas a la política exterior de este país.

El mensaje de René González al pueblo de Cuba, por su propia iniciativa y asumiendo valientemente cualquier riesgo, refuerza nuestra profunda convicción de que la posición del Gobierno de Estados Unidos respecto a los  5 Héroes cubanos es ya insostenible, como lo es igualmente su justificación del criminal bloqueo económico contra nuestra patria y las medidas punitivas que aplica a las empresas extranjeras que comercian con nuestro país.

Tal política, brutal e insólita, ha sido transformada por el poderoso imperio en norma de carácter internacional, pese a la opinión prácticamente unánime de todos los miembros de las Naciones Unidas, con excepción de Estados Unidos e Israel.

Los hechos demuestran de forma irrebatible que en el mundo globalizado de hoy, bajo la égida del imperio yanki, no existe garantía de seguridad para ningún otro país. En la Organización de Naciones Unidas se puede repetir una y mil veces el rechazo unánime del bloqueo económico a Cuba, o cualquier otra medida como el derecho del pueblo palestino a su constitución como Estado, sin que tal derecho o cualquier otro que no se ajuste a los intereses del imperio tenga vigencia alguna.

Sin que fuese un propósito deliberado de la Revolución, nuestro país se ha convertido en ejemplo de lo que un pequeño Estado puede lograr si sostiene con firmeza una política de principios, aún cuando los avances científicos y tecnológicos, sus patentes y la distribución de las riquezas del planeta están en manos de las naciones más desarrolladas y ricas, que antaño fueron las potencias coloniales, sembradoras del saqueo y la pobreza en nuestros países.

En su larga lucha contra el imperio, los combatientes de nuestro país han estado a punto de ser blanco de las armas nucleares al servicio de esa potencia: la primera en octubre de 1962; y la segunda, a mediados de 1988. En ninguna de ambas ocasiones nuestra Patria se plegó al chantaje yanki; en 1962 no permitió inspección alguna de su territorio, y en 1988, tras la batalla de Cuito Cuanavale y el avance de  50 mil soldados cubanos y angolanos sobre las fuerzas surafricanas equipadas por Occidente y dotadas de proyectiles nucleares, decidieron negociar la independencia de Namibia y el fin del Apartheid.

Los pueblos del Tercer Mundo reconocen y agradecen la solidaridad desinteresada de Cuba en áreas tan importantes como la salud y la educación.

¿Quién puede creer la insólita mentira de que Cuba apoya el terrorismo?

Tan torpe y estúpido embuste parte del poderoso país que a 90 millas de sus costas no solo aplicó contra ella un criminal bloqueo, sino también los más grotescos actos terroristas. Los incendios de centros educacionales, recreativos y comerciales; el fósforo vivo en las plantaciones cañeras; el uso de explosivos en fábricas; los ataques piratas contra instalaciones portuarias y barcos de pesca y de carga; la organización de bandas contrarrevolucionarias; las infiltraciones de agentes y los suministros de armas a las bandas mercenarias comenzaron desde 1959, después de la Primera Ley de Reforma Agraria, dejando una estela de muerte y destrucción en nuestra Patria.

Los bombardeos de nuestras bases aéreas y el desembarco de tropas mercenarias en Playa Girón, escoltados por portaaviones y buques de guerra norteamericanos, costaron incontables víctimas apenas iniciado nuestro proceso revolucionario. ¿Puede Estados Unidos negar estos hechos?

Los planes de asesinato de los líderes de la Revolución organizados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos fueron incontables; mas no se limitaron a eso sus groseras acciones. Virus y bacterias se introdujeron en nuestro país para sabotear la producción de plantas y animales; peor aún, enfermedades que ni siquiera existían en este hemisferio fueron introducidas en Cuba contra la población. El Dengue Hemorrágico afectó a cientos de miles de personas y alrededor de 150, en su mayoría niños, perdieron la vida. Esa enfermedad hace estragos todavía en este hemisferio.

El relato de los hechos cometidos por Estados Unidos contra nuestro pueblo sería interminable.

Prosigue mañana.

Fidel Castro Ruz

Octubre 16 de 2011

9 y 05 p.m.

 

Mensaje de René González al pueblo de Cuba

Mensaje de René González al pueblo de Cuba
(Versiones Taquigráficas del Consejo de Estado)

Estas palabras son para mi pueblo, al que se las debo desde el día en que salí de la cárcel y que no han podido ser enviadas por las circunstancias que rodeaban la necesidad de que tuviéramos un viaje seguro antes de que pudiéramos dirigírselas.
Es difícil, realmente, dirigirse a un pueblo que se quiere tanto y del que uno se siente parte a través de una cámara, pero necesitaba comunicarme con ustedes y decirles cuánta gratitud tenemos por todo lo que han hecho, explicarles que nos hemos sentido muy acompañados por los miles de mensajes, las cartas de los niños, de todos los colectivos de trabajo y de estudio que desde Cuba nos han enviado sus mensajes, el apoyo que nunca nos ha faltado y que nos ha alimentado en estos años de injusticia, que ya son demasiados.
Para mí este momento de felicidad que compartimos es, sencillamente, un paréntesis en una historia de abusos en la que todavía no se ha hecho un ápice de justicia. El hecho de que yo esté ahora fuera de la cárcel solamente significa que se agotó una avenida de abusos al que había sido sometido; pero todavía tenemos cuatro hermanos a los que tenemos que rescatar y que necesitamos que estén junto con nosotros, con sus familiares; que estén entre ustedes dándoles lo mejor de sí y no en esos lugares en que están, donde se levantan, se despiertan cada mañana, van a un comedor en el que no deben comer, andan entre gente que no deben andar, y realmente necesitamos seguir esta lucha para sacarlos a ellos adelante.
Para mí esto es solamente una trinchera, un lugar nuevo en el que voy a seguir luchando para que se haga justicia y los Cinco podamos regresar junto a ustedes.
Quiero mandar un saludo especial a los familiares de los otros cuatro hermanos, que realmente me han conmovido a través de su alegría. Realmente llega profundo cuando uno habla por teléfono con una persona que sabe que tiene a su hijo preso, a su esposo preso y recibe la libertad mía como si fuera la libertad de uno de los suyos. A mí, realmente, eso me conmueve y me compromete, y tenemos que seguir haciendo esta lucha, porque ellos no merecen estar donde están.
A todo mi pueblo, a todos los que en estos años nos han acompañado en todo el mundo, que han sido miles, a través de los cuales hemos podido poco a poco ir rompiendo este bloqueo informativo, ir rompiendo el silencio que las grandes corporaciones de la prensa han hecho sobre el caso, les extiendo, de parte de los Cinco, mi más profundo agradecimiento, mi compromiso de seguirlos representando a ustedes como se lo merecen, que en definitiva es lo que estamos haciendo los Cinco, porque no somos solamente Cinco, somos un pueblo completo que ha resistido durante 50 años, y gracias a eso es que nosotros estamos resistiendo todavía, porque nos inspiramos en ustedes, porque sabemos que los representamos y nunca les vamos a fallar y siempre estaremos a la altura que ustedes se merecen.
Un abrazo para todos.

Les queremos los Cinco desde dondequiera que estemos.

Avanza en Cuba la cirugía por Artroscopia

Avanza en Cuba la cirugía por Artroscopia

         Por: Iván Paz Nogueira 

Estudiantes y especialistas en Ortopedia y Traumatología de varias provincias cubanas refuerzan sus conocimientos sobre la Artroscopia, en el Quinto curso taller sobre ese proceder que sesiona en Ciego de Ávila. 

La cita científica ofrece intercambios, conferencias magistrales y operaciones demostrativas de rodilla, con la presencia del prestigioso profesor suizo Peter Buess, uno de los impulsores de esa cirugía mínimo invasiva. 

El hospital provincial Doctor Antonio Luaces Iraola es uno de los más avanzados en el empleo de esa moderna técnica que se consolida en esa institución con el funcionamiento de un Ortocentro, que beneficia a pacientes de varias regiones de la Isla.  

Una operación por Artroscopia puede costar en los Estados Unidos hasta 10 mil  dólares y en Cuba se practica de forma gratuita, a pesar del permanente bloqueo imperialista, según se reconoce en el curso taller que concluye este viernes en Ciego de Ávila.

 

 

Declaración del Comité de Estados Unidos por la Libertad de los Cinco acerca de la salida de prisión de René González

Declaración del Comité de Estados Unidos por la Libertad de los Cinco acerca de la salida de prisión de René González

René González, uno de los cinco hombres conocidos como los Cinco Cubanos, saldrá hoy de la Prisión Federal en Marianna, Florida. René saldrá con su frente en alto después de más de 13 años en prisión, cumpliendo con completa dignidad su absolutamente injusta condena. Él ha sido un prisionero modelo, a pesar de haber estado sufriendo la vejación de ser inhumanamente privado de las visitas de su esposa, por más de 11 años.

El gobierno de EE.UU., incapaz de permitirle a René incluso la pequeña victoria de su liberación, insiste en castigarlo a él y a su familia aún más, exigiéndole permanecer en Florida durante los tres años de su libertad condicional, aun cuando René no tiene familia en Florida. Su vida estará en peligro, por parte de los grupos verdaderamente terroristas que él ayudó a penetrar.

Este peligro no puede ser subestimado. La congresista por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, fue citada en el Miami Herald del lunes, llamando a René "enemigo de América" con "sangre americana en sus manos". Estas acusaciones completamente falsas constituyen una clara incitación a la violencia, y demuestran muy claramente la necesidad de que se le permita a René retornar inmediatamente a Cuba.

El propio hecho de que a un hombre, a quien el gobierno denominó "espía" y "amenaza a la seguridad nacional", se le exija permanecer en Estados Unidos, en lugar de deportarlo inmediatamente, demuestra de forma suficientemente clara de qué van la acusación y la persecución. El gobierno nunca, ni por un minuto, pensó que René y sus hermanos fueran "espías" o una "amenaza a la seguridad nacional"; si así hubiera sido, ellos hubieran embarcado a René de regreso a Cuba, en el primer avión que saliera. En lugar de eso, el castigo impuesto a René y sus hermanos estaba dirigido a proteger a los terroristas que están al servicio de los intereses del gobierno de EE.UU., intentando desestabilizar al Gobierno cubano y derrocar a la Revolución cubana.

Cuba ha sufrido el azote del terrorismo no solo desde el 11 de septiembre del 2001, sino durante más de 50 años. Un azote que en el transcurso de este tiempo ha matado al menos 3 478 personas, la mayoría cubanos, pero también a muchos otros, incluyendo 11 guyaneses y 5 norcoreanos, asesinados en 1976 en la explosión de las bombas a bordo del vuelo 455 de Cubana de Aviación, y al italiano (Fabio di Celmo) asesinado por el estallido de una bomba en un hotel en 1997. Miles de personas más han resultado heridas de gravedad por los terroristas.

René y sus hermanos —Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero y Ramón Labañino— pueden estar orgullosos de que ellos vinieron a Estados Unidos, desarmados y arriesgando sus vidas, para combatir ese flagelo, infiltrándose en los grupúsculos del ala derecha con base en Miami, que eran los responsables de ese terrorismo, y revelar los complots que estaban en preparación. El gobierno de EE.UU. ayudó a organizar, financiar y dirigir las acciones de estos grupos terroristas desde el principio, y los protegió de las consecuencias de sus acciones. El gobierno continuó esta colaboración y protección arrestando a René y a los demás, y continúa esta protección con el injusto castigo a René y a sus cuatro hermanos.

El mismo gobierno continúa hasta hoy oponiéndose a la válida solicitud de Venezuela de extradición del más conocido de todos los terroristas, Luis Posada Carriles, responsable no solo de la explosión del avión que, en 1976, arrancó la vida a 73 personas, sino también de la tortura de muchos venezolanos, cuando formaba parte de la policía secreta en ese país.

Si el gobierno de EE.UU. quiere continuar proclamando que está comprometido en una "guerra contra el terror", puede respaldar esta proclamación con algunas acciones muy sencillas: permitir a René González regresar a Cuba inmediatamente, liberar al resto de los Cinco Cubanos y permitirles también su regreso a Cuba, extraditar a Luis Posada Carriles a Venezuela, y arrestar a los otros conocidos terroristas en Miami. Mientras estas acciones no hayan sido realizadas, toda proclamación de "lucha contra el terrorismo" del gobierno de EE.UU. continuará sonando falsa.

 

Jamás detendremos la lucha contra el terrorismo

Hace 35 años, 73 vidas fueron segadas en un monstruoso acto terrorista que, organizado y perpetrado con el conocimiento del Gobierno de los Estados Unidos, hizo estallar en pleno vuelo una aeronave cubana. Los Mártires de Barbados, como los conoce nuestro pueblo, se sumaron a las cuantiosas víctimas por las que aún reclamamos justicia.

Todavía hoy a uno de los autores de este criminal acto terrorista, Luis Posada Carriles, el Gobierno de los Estados Unidos se resiste a juzgarlo en su condición de asesino confeso y terrorista en activo.

Cuba es uno de los pueblos del mundo sobre el cual el flagelo del terrorismo se ha ensañado de manera brutal y despiadada. Desde hace más de 50 años ha tenido que encarar una política de terrorismo de Estado criminal y sistemática.

Todas las variantes han sido aplicadas contra el pueblo cubano, desde la agresión militar, bombardeos, incendios, secuestros de aeronaves, barcos y ciudadanos de nuestro país, hasta atentados contra las sedes diplomáticas, incluyendo el asesinato de sus integrantes, así como el ametrallamiento a decenas de instalaciones cubanas, además del fomento de viles planes contra la salud de la población, como parte de la guerra biológica, la introducción de plagas en los principales cultivos del territorio nacional: han acudido a los más miserables procedimientos con el fin de destruir la vida social y económica de la nación.

Junto a ello, las acciones del genocida bloqueo económico, comercial y financiero al cual se han tenido que enfrentar los cubanos y cubanas de varias generaciones.

Fueron y son parte de esa política las mentiras de los grandes emporios transnacionales de la información en pos de satanizar a Cuba y conseguir pretextos que justifiquen escaladas para sanciones internacionales. Su objetivo es fabricar situaciones que muestren al mundo descontento, desgobierno y desobediencia civil, para conseguir las ya conocidas supuestas "ayudas a civiles" que, como se ha visto, ha sido una nueva modalidad política de intervención.

A esas criminales maneras de actuar se suman los cientos de planes de atentados concebidos contra el liderazgo de la Revolución, fundamentalmente los que pretendían asesinar al Comandante en Jefe Fidel Castro y a otros principales dirigentes.

Bastaría recordar que solo en 18 meses, desde la aprobación de la operación Mangosta en 1962 y hasta 1963, implementada por el Gobierno de John F. Kennedy, se perpetraron contra Cuba más de 5 700 acciones terroristas, de las cuales unas 700 fueron contra instalaciones industriales.

A causa de esa política de terrorismo de Estado, 3 mil 478 cubanos murieron víctimas de esas canallescas acciones y 2 mil 99 quedaron incapacitados para siempre.

Lo más espurio ha sido la continua desvergüenza del Gobierno norteamericano de incluir a Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo para intentar una justificación ante la opinión pública de su criminal política de agresiones.

Cuba y su Revolución han sostenido una vertical actitud de enfrentamiento al terrorismo. Nuestro país ha sido ejemplo de una conducta intachable para encarar esa bárbara política de agresión. Sobran ejemplos que lo demuestran.

Desde fecha tan temprana como febrero de 1973, Cuba suscribió un acuerdo sobre piratería aérea, marítima y otros delitos con el Gobierno de los Estados Unidos, que al decir del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, tres años después, en la despedida de duelo de las víctimas del Crimen de Barbados, "fue por parte de nuestro país una importante contribución a la solución del grave problema mundial de los secuestros de aviones".

En el momento más tenso de las relaciones bilaterales con la Administración Reagan, cuando la plataforma política neoconservadora, conocida como Programa de Santa Fe, establecía el principio de que "hay que hacerle pagar caro a La Habana el costo del desafío", las autoridades cubanas obtuvieron evidencias sobre los preparativos de un plan para atentar contra el presidente Ronald Reagan y no se vaciló ni un instante en poner en conocimiento al Gobierno de los Estados Unidos de esta información.

En su discurso del 20 de mayo del 2005, titulado La conducta diferente, el compañero Fidel explicó cómo el Gobierno cubano entregó el 6 de mayo de 1998 a la Administración Clinton, por intermedio del escritor y Premio Nobel, Gabriel García Márquez, alertas sobre planes terroristas que se preveían realizar contra líneas aéreas comerciales que viajaban hacia Cuba desde Centroamérica.

A principios de junio de aquel año vino a La Habana una delegación de oficiales del Buró Federal de Investigaciones (FBI), a quienes se les entregó valiosa, abundante y pormenorizada información documental y testimonial sobre las actividades de terroristas en suelo norteamericano con ramificaciones en Centroamérica. El FBI constató la inestimable pesquisa contenida en aquellos cerca de 200 folios que les fueron entregados.

Sin embargo, no hubo un terrorista detenido, ninguna señal de acción. La respuesta, en menos de tres meses, fue la detención de los Cinco Héroes, la principal fuente de aquella valiosa información y quienes evitaron con su valiente, humana y ética conducta, al servicio de una causa justa y necesaria, que hubiera muchos más crímenes como el de Barbados. Ellos salvaron las vidas de cientos de cubanos y norteamericanos y de personas de otras nacionalidades.

La injusta prisión, el amañado y arbitrario juicio, la forma inhumana en que han sido tratados, con los peligros y tensiones en las cárceles, son crueles evidencias del doble rasero de la política estadounidense en su llamada lucha contra el terrorismo. Su más reciente reflejo es el trato que se le quiere imponer a René González con la "libertad supervisada" durante tres años cuando salga mañana tras 13 años en prisión.

Se respeta muy poco ese Gobierno, respeta muy poco a sus propios muertos del 11 de septiembre, manteniendo confinados a estos hombres que justamente lo único que hicieron fue impedir que sucedieran actos como los que ocurrieron aquel día e imponiéndoles, como dice el texto de la sentencia de la jueza de Miami "como una condición especial adicional de la libertad supervisada se le prohíbe al acusado acercarse a/o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos terroristas"; o sea que una autoridad judicial reconoce que en una ciudad (Miami) del país que lanzó la cruzada contra el terrorismo, viven y siguen conspirando sin mayor impedimento de las autoridades sujetos de extrema violencia.

Los cubanos nos enorgullecemos de ser solidarios. La cooperación de Cuba con los Estados Unidos en materia de terrorismo ha sido permanente. Cuando ocurrieron los hechos criminales de aquel acto monstruoso del 11 de septiembre de 2001, Cuba fue de los primeros países que reaccionó de inmediato de manera condenatoria contra esa barbarie y ofreció al pueblo norteamericano su cooperación inmediata ofreciendo facilidades de uso de todos sus aeropuertos ante la gravedad que asumía en ese momento el control del tráfico aéreo estadounidense, también el envío de plasma sanguíneo y de especialistas médicos.

Por Ley, en Cuba, el 6 de octubre es el Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado, el cual rinde sentido y eterno homenaje a los caídos y donde se fija la inclaudicable y firme posición de este pedazo de tierra del Caribe: El Gobierno y pueblo cubanos reafirman su decisión de continuar condenando y enfrentando el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, en particular el terrorismo de Estado, dondequiera que se cometa y cualesquiera que sean las razones esgrimidas por sus autores.

Nuestro país ha suscrito los 13 convenios internacionales existentes en esa materia y cumple estrictamente los compromisos y obligaciones emanados de las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó en el 2001 la Ley contra actos de terrorismo; se ha seguido la misma línea de cooperar con los Estados Unidos en esta materia, expresada nuevamente en noviembre y diciembre del 2001, marzo del 2002 y julio del 2009, lo cual ha sido reiterado en varios discursos por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, así como lo ha hecho recientemente el Canciller ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Cuba no ha recibido respuesta alguna por parte del Gobierno de los Estados Unidos.

Por eso indigna la manera como ha actuado el Gobierno de los Estados Unidos frente a los asesinos, quienes se pasean libremente por las calles de Miami, sobre todo Luis Posada Carriles tras todo el escandaloso proceso que culminó con su absolución y refugio, como anteriormente había ocurrido con Orlando Bosh Ávila, a quien George Bush padre le concedió el perdón presidencial pese a todas las evidencias de actividad terrorista.

El dolor causado a nuestro pueblo se multiplica ante la impunidad. Todavía hoy lloramos junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen, pero hemos y continuaremos haciendo valer la sentencia de Fidel en el sepelio de los caídos: ¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!

 

Vigilia en el Monte de las Banderas

Vigilia en el Monte de las Banderas

  O. FONTICOBA GENER

Cientos de jóvenes y estudiantes capitalinos, en representación del pueblo de Cuba, rindieron homenaje anoche a las víctimas del terrorismo de Estado, en vigilia realizada en el Monte de las Banderas, frente a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos.

El acto, en espera del Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado, transcurrió bajo los 138 pabellones luctuosos en que familiares de esos mártires, deportistas, representantes de las Federaciones estudiantiles de la Enseñanza Media y Universitaria, y de las organizaciones políticas y de masas, reclamaron justicia para los miles de cubanos muertos o incapacitados a causa de episodios violentos contra el país.

La víspera se exigió, además, la liberación y el regreso inmediato incondicional de los Cinco Héroes cubanos prisioneros en cárceles de los Estados Unidos por combatir contra el terrorismo y se ratificó el compromiso del pueblo cubano de continuar luchando por el Socialismo y la Revolución.