Mensaje de René González al pueblo de Cuba
Por: Iván Paz Nogueira
Estudiantes y especialistas en Ortopedia y Traumatología de varias provincias cubanas refuerzan sus conocimientos sobre la Artroscopia, en el Quinto curso taller sobre ese proceder que sesiona en Ciego de Ávila.
La cita científica ofrece intercambios, conferencias magistrales y operaciones demostrativas de rodilla, con la presencia del prestigioso profesor suizo Peter Buess, uno de los impulsores de esa cirugía mínimo invasiva.
El hospital provincial Doctor Antonio Luaces Iraola es uno de los más avanzados en el empleo de esa moderna técnica que se consolida en esa institución con el funcionamiento de un Ortocentro, que beneficia a pacientes de varias regiones de la Isla.
Una operación por Artroscopia puede costar en los Estados Unidos hasta 10 mil dólares y en Cuba se practica de forma gratuita, a pesar del permanente bloqueo imperialista, según se reconoce en el curso taller que concluye este viernes en Ciego de Ávila.
Un culto de intercepción a Dios por la vida de René González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González realizaron en la noche de este jueves, los miembros de la Iglesia Bautista Emmanuel de la provincia de Ciego de Ávila.
El pastor de Emérito Noel Fernández Collot, inició el encuentro con plegarias de bendiciones para que René regrese a la patria junto a su familia y su pueblo.
Fernández Collot hizo un llamado a todas las personas del planeta, amante de la paz, la esperanza y la fe; para que se sumen al movimiento de solidaridad que reclama justicia en el caso de los Cinco Héroes.
Ormara Nolla Cao, coordinadora del Consejo de Iglesias de Cuba en el territorio avileño, leyó una carta en la que instituciones cristianas, ecuménicas, judías, yorubas, islámicas y espiritistas, entre otras manifestaciones; piden al presidente Barack Obama la rápida liberación de los Cinco antiterroristas cubanos.
En la misiva se hace un llamado a la sensibilidad humana del mandatario norteamericano para que permita el encuentro de René con sus familiares y se reconozca que le han impuesto injustas condenas por el hecho de salvar las vidas de cubanos, estadounidenses y personas de otras nacionalidades.
Aldo Aguilar Grau, diacono de la Iglesia Bautista Emmanuel de la capital avileña, pidió la protección de Dios para que la decisión de la jueza Joan Lenard, del Distrito Sur de la Florida, no imposibilite a René reunirse con sus familiares.
Por su parte Teresa Mora Robell, jefa del Departamento Ideológico del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba en Ciego de Ávila destacó que es vergonzoso que René tenga que residir en el territorio estadounidense durante tres años bajo libertad supervisada.
Al culto de intercepción a Dios por la libertad de los Cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos, también asistieron representantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y las asociaciones Yoruba y Árabe de Cuba.
Enviado por Caridad Picart Trujillo (Radio Surco)
René González, uno de los cinco hombres conocidos como los Cinco Cubanos, saldrá hoy de la Prisión Federal en Marianna, Florida. René saldrá con su frente en alto después de más de 13 años en prisión, cumpliendo con completa dignidad su absolutamente injusta condena. Él ha sido un prisionero modelo, a pesar de haber estado sufriendo la vejación de ser inhumanamente privado de las visitas de su esposa, por más de 11 años.
El gobierno de EE.UU., incapaz de permitirle a René incluso la pequeña victoria de su liberación, insiste en castigarlo a él y a su familia aún más, exigiéndole permanecer en Florida durante los tres años de su libertad condicional, aun cuando René no tiene familia en Florida. Su vida estará en peligro, por parte de los grupos verdaderamente terroristas que él ayudó a penetrar.
Este peligro no puede ser subestimado. La congresista por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, fue citada en el Miami Herald del lunes, llamando a René "enemigo de América" con "sangre americana en sus manos". Estas acusaciones completamente falsas constituyen una clara incitación a la violencia, y demuestran muy claramente la necesidad de que se le permita a René retornar inmediatamente a Cuba.
El propio hecho de que a un hombre, a quien el gobierno denominó "espía" y "amenaza a la seguridad nacional", se le exija permanecer en Estados Unidos, en lugar de deportarlo inmediatamente, demuestra de forma suficientemente clara de qué van la acusación y la persecución. El gobierno nunca, ni por un minuto, pensó que René y sus hermanos fueran "espías" o una "amenaza a la seguridad nacional"; si así hubiera sido, ellos hubieran embarcado a René de regreso a Cuba, en el primer avión que saliera. En lugar de eso, el castigo impuesto a René y sus hermanos estaba dirigido a proteger a los terroristas que están al servicio de los intereses del gobierno de EE.UU., intentando desestabilizar al Gobierno cubano y derrocar a la Revolución cubana.
Cuba ha sufrido el azote del terrorismo no solo desde el 11 de septiembre del 2001, sino durante más de 50 años. Un azote que en el transcurso de este tiempo ha matado al menos 3 478 personas, la mayoría cubanos, pero también a muchos otros, incluyendo 11 guyaneses y 5 norcoreanos, asesinados en 1976 en la explosión de las bombas a bordo del vuelo 455 de Cubana de Aviación, y al italiano (Fabio di Celmo) asesinado por el estallido de una bomba en un hotel en 1997. Miles de personas más han resultado heridas de gravedad por los terroristas.
René y sus hermanos —Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero y Ramón Labañino— pueden estar orgullosos de que ellos vinieron a Estados Unidos, desarmados y arriesgando sus vidas, para combatir ese flagelo, infiltrándose en los grupúsculos del ala derecha con base en Miami, que eran los responsables de ese terrorismo, y revelar los complots que estaban en preparación. El gobierno de EE.UU. ayudó a organizar, financiar y dirigir las acciones de estos grupos terroristas desde el principio, y los protegió de las consecuencias de sus acciones. El gobierno continuó esta colaboración y protección arrestando a René y a los demás, y continúa esta protección con el injusto castigo a René y a sus cuatro hermanos.
El mismo gobierno continúa hasta hoy oponiéndose a la válida solicitud de Venezuela de extradición del más conocido de todos los terroristas, Luis Posada Carriles, responsable no solo de la explosión del avión que, en 1976, arrancó la vida a 73 personas, sino también de la tortura de muchos venezolanos, cuando formaba parte de la policía secreta en ese país.
Si el gobierno de EE.UU. quiere continuar proclamando que está comprometido en una "guerra contra el terror", puede respaldar esta proclamación con algunas acciones muy sencillas: permitir a René González regresar a Cuba inmediatamente, liberar al resto de los Cinco Cubanos y permitirles también su regreso a Cuba, extraditar a Luis Posada Carriles a Venezuela, y arrestar a los otros conocidos terroristas en Miami. Mientras estas acciones no hayan sido realizadas, toda proclamación de "lucha contra el terrorismo" del gobierno de EE.UU. continuará sonando falsa.
Por: Iván Paz Nogueira
En centros de estudio y trabajo, el pueblo de Ciego de Ávila ratifica su repudio a los actos terroristas de Estados Unidos que han entristecido la vida de miles de familias cubanas.
En el Día de las Víctimas del terrorismo de Estado, el integrante de la columna del Che, Efrén León Nápoles, destaca que el sabotaje del avión de cubana es uno de los hechos más horrendos en la historia de la humanidad.
El también Teniente Coronel jubilado argumenta que el odio de los yanquis contra el pueblo y la Revolución es algo imperdonable, al tiempo que exige que se aplique la justicia a Pozada Carriles y otros asesinos sueltos en Miami.
Cuando se ratifica que jamás detendremos la lucha contra el terrorismo, el combatiente avileño Efrén León sostiene que la guerra despiadada de Estados Unidos contra Cuba no se justifica, por eso el Che proclamó que al Imperialismo, ni un tantito así.
Hace 35 años, 73 vidas fueron segadas en un monstruoso acto terrorista que, organizado y perpetrado con el conocimiento del Gobierno de los Estados Unidos, hizo estallar en pleno vuelo una aeronave cubana. Los Mártires de Barbados, como los conoce nuestro pueblo, se sumaron a las cuantiosas víctimas por las que aún reclamamos justicia.
Todavía hoy a uno de los autores de este criminal acto terrorista, Luis Posada Carriles, el Gobierno de los Estados Unidos se resiste a juzgarlo en su condición de asesino confeso y terrorista en activo.
Cuba es uno de los pueblos del mundo sobre el cual el flagelo del terrorismo se ha ensañado de manera brutal y despiadada. Desde hace más de 50 años ha tenido que encarar una política de terrorismo de Estado criminal y sistemática.
Todas las variantes han sido aplicadas contra el pueblo cubano, desde la agresión militar, bombardeos, incendios, secuestros de aeronaves, barcos y ciudadanos de nuestro país, hasta atentados contra las sedes diplomáticas, incluyendo el asesinato de sus integrantes, así como el ametrallamiento a decenas de instalaciones cubanas, además del fomento de viles planes contra la salud de la población, como parte de la guerra biológica, la introducción de plagas en los principales cultivos del territorio nacional: han acudido a los más miserables procedimientos con el fin de destruir la vida social y económica de la nación.
Junto a ello, las acciones del genocida bloqueo económico, comercial y financiero al cual se han tenido que enfrentar los cubanos y cubanas de varias generaciones.
Fueron y son parte de esa política las mentiras de los grandes emporios transnacionales de la información en pos de satanizar a Cuba y conseguir pretextos que justifiquen escaladas para sanciones internacionales. Su objetivo es fabricar situaciones que muestren al mundo descontento, desgobierno y desobediencia civil, para conseguir las ya conocidas supuestas "ayudas a civiles" que, como se ha visto, ha sido una nueva modalidad política de intervención.
A esas criminales maneras de actuar se suman los cientos de planes de atentados concebidos contra el liderazgo de la Revolución, fundamentalmente los que pretendían asesinar al Comandante en Jefe Fidel Castro y a otros principales dirigentes.
Bastaría recordar que solo en 18 meses, desde la aprobación de la operación Mangosta en 1962 y hasta 1963, implementada por el Gobierno de John F. Kennedy, se perpetraron contra Cuba más de 5 700 acciones terroristas, de las cuales unas 700 fueron contra instalaciones industriales.
A causa de esa política de terrorismo de Estado, 3 mil 478 cubanos murieron víctimas de esas canallescas acciones y 2 mil 99 quedaron incapacitados para siempre.
Lo más espurio ha sido la continua desvergüenza del Gobierno norteamericano de incluir a Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo para intentar una justificación ante la opinión pública de su criminal política de agresiones.
Cuba y su Revolución han sostenido una vertical actitud de enfrentamiento al terrorismo. Nuestro país ha sido ejemplo de una conducta intachable para encarar esa bárbara política de agresión. Sobran ejemplos que lo demuestran.
Desde fecha tan temprana como febrero de 1973, Cuba suscribió un acuerdo sobre piratería aérea, marítima y otros delitos con el Gobierno de los Estados Unidos, que al decir del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, tres años después, en la despedida de duelo de las víctimas del Crimen de Barbados, "fue por parte de nuestro país una importante contribución a la solución del grave problema mundial de los secuestros de aviones".
En el momento más tenso de las relaciones bilaterales con la Administración Reagan, cuando la plataforma política neoconservadora, conocida como Programa de Santa Fe, establecía el principio de que "hay que hacerle pagar caro a La Habana el costo del desafío", las autoridades cubanas obtuvieron evidencias sobre los preparativos de un plan para atentar contra el presidente Ronald Reagan y no se vaciló ni un instante en poner en conocimiento al Gobierno de los Estados Unidos de esta información.
En su discurso del 20 de mayo del 2005, titulado La conducta diferente, el compañero Fidel explicó cómo el Gobierno cubano entregó el 6 de mayo de 1998 a la Administración Clinton, por intermedio del escritor y Premio Nobel, Gabriel García Márquez, alertas sobre planes terroristas que se preveían realizar contra líneas aéreas comerciales que viajaban hacia Cuba desde Centroamérica.
A principios de junio de aquel año vino a La Habana una delegación de oficiales del Buró Federal de Investigaciones (FBI), a quienes se les entregó valiosa, abundante y pormenorizada información documental y testimonial sobre las actividades de terroristas en suelo norteamericano con ramificaciones en Centroamérica. El FBI constató la inestimable pesquisa contenida en aquellos cerca de 200 folios que les fueron entregados.
Sin embargo, no hubo un terrorista detenido, ninguna señal de acción. La respuesta, en menos de tres meses, fue la detención de los Cinco Héroes, la principal fuente de aquella valiosa información y quienes evitaron con su valiente, humana y ética conducta, al servicio de una causa justa y necesaria, que hubiera muchos más crímenes como el de Barbados. Ellos salvaron las vidas de cientos de cubanos y norteamericanos y de personas de otras nacionalidades.
La injusta prisión, el amañado y arbitrario juicio, la forma inhumana en que han sido tratados, con los peligros y tensiones en las cárceles, son crueles evidencias del doble rasero de la política estadounidense en su llamada lucha contra el terrorismo. Su más reciente reflejo es el trato que se le quiere imponer a René González con la "libertad supervisada" durante tres años cuando salga mañana tras 13 años en prisión.
Se respeta muy poco ese Gobierno, respeta muy poco a sus propios muertos del 11 de septiembre, manteniendo confinados a estos hombres que justamente lo único que hicieron fue impedir que sucedieran actos como los que ocurrieron aquel día e imponiéndoles, como dice el texto de la sentencia de la jueza de Miami "como una condición especial adicional de la libertad supervisada se le prohíbe al acusado acercarse a/o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos terroristas"; o sea que una autoridad judicial reconoce que en una ciudad (Miami) del país que lanzó la cruzada contra el terrorismo, viven y siguen conspirando sin mayor impedimento de las autoridades sujetos de extrema violencia.
Los cubanos nos enorgullecemos de ser solidarios. La cooperación de Cuba con los Estados Unidos en materia de terrorismo ha sido permanente. Cuando ocurrieron los hechos criminales de aquel acto monstruoso del 11 de septiembre de 2001, Cuba fue de los primeros países que reaccionó de inmediato de manera condenatoria contra esa barbarie y ofreció al pueblo norteamericano su cooperación inmediata ofreciendo facilidades de uso de todos sus aeropuertos ante la gravedad que asumía en ese momento el control del tráfico aéreo estadounidense, también el envío de plasma sanguíneo y de especialistas médicos.
Por Ley, en Cuba, el 6 de octubre es el Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado, el cual rinde sentido y eterno homenaje a los caídos y donde se fija la inclaudicable y firme posición de este pedazo de tierra del Caribe: El Gobierno y pueblo cubanos reafirman su decisión de continuar condenando y enfrentando el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, en particular el terrorismo de Estado, dondequiera que se cometa y cualesquiera que sean las razones esgrimidas por sus autores.
Nuestro país ha suscrito los 13 convenios internacionales existentes en esa materia y cumple estrictamente los compromisos y obligaciones emanados de las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó en el 2001 la Ley contra actos de terrorismo; se ha seguido la misma línea de cooperar con los Estados Unidos en esta materia, expresada nuevamente en noviembre y diciembre del 2001, marzo del 2002 y julio del 2009, lo cual ha sido reiterado en varios discursos por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, así como lo ha hecho recientemente el Canciller ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Cuba no ha recibido respuesta alguna por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
Por eso indigna la manera como ha actuado el Gobierno de los Estados Unidos frente a los asesinos, quienes se pasean libremente por las calles de Miami, sobre todo Luis Posada Carriles tras todo el escandaloso proceso que culminó con su absolución y refugio, como anteriormente había ocurrido con Orlando Bosh Ávila, a quien George Bush padre le concedió el perdón presidencial pese a todas las evidencias de actividad terrorista.
El dolor causado a nuestro pueblo se multiplica ante la impunidad. Todavía hoy lloramos junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen, pero hemos y continuaremos haciendo valer la sentencia de Fidel en el sepelio de los caídos: ¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!
O. FONTICOBA GENER
Cientos de jóvenes y estudiantes capitalinos, en representación del pueblo de Cuba, rindieron homenaje anoche a las víctimas del terrorismo de Estado, en vigilia realizada en el Monte de las Banderas, frente a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos.
El acto, en espera del Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado, transcurrió bajo los 138 pabellones luctuosos en que familiares de esos mártires, deportistas, representantes de las Federaciones estudiantiles de la Enseñanza Media y Universitaria, y de las organizaciones políticas y de masas, reclamaron justicia para los miles de cubanos muertos o incapacitados a causa de episodios violentos contra el país.
La víspera se exigió, además, la liberación y el regreso inmediato incondicional de los Cinco Héroes cubanos prisioneros en cárceles de los Estados Unidos por combatir contra el terrorismo y se ratificó el compromiso del pueblo cubano de continuar luchando por el Socialismo y la Revolución.
Por: Iván Paz Nogueira
Este jueves 6 de octubre, a las ocho de la noche, en la ciudad de Ciego de Ávila se efectuará una reunión de Intercesión a Dios por el regreso a Cuba de René González y sus cuatro hermanos presos injustamente en los Estados Unidos.
Coordinado por el Consejo de Iglesias de Cuba en la provincia de Ciego de Ávila y la Iglesia Bautista Emmanuel, se convoca a los creyentes de cualquier religión a participar en la actividad.
Lugar: Iglesia Bautista Emmanuel, calle Libertad # 167, entre José Maria Agramante y Simón Reyes.
Todos unidos por el inmediato regreso de los Cinco.